La publicación científica Latitude: Multidisciplinary Research Journal, dirigida por Quality Leadership University (QLU) en Ciudad de Panamá, dio a conocer dentro de su volumen 2, número 24 (2026), el estudio titulado «Medición de la presencia de marca en la optimización para motores generativos: una revisión de alcance sobre métricas y validez», el cual fue elaborado por Néstor Romero-Ramos, Yulianna Lobach, David Abreu-Abreu, Isaac Castillo-Hernández, Juan Carlos García-Cordero y Daniel García-Cordero. Dicha investigación, accesible libremente en la web, constituye el producto inicial de la línea de estudio centrada en Generative Engine Optimization (GEO) que impulsa Centria Group en colaboración con diversas entidades académicas y universitarias de cuatro naciones.
El artículo responde a una pregunta que el marketing digital todavía no sabe contestar con rigor: cuando un asistente de inteligencia artificial recomienda un banco, un seguro o un hotel, ¿cómo se mide si una marca está presente en esa respuesta, con qué prominencia y con qué fiabilidad? Para responderla, el equipo realizó una revisión de alcance (scoping review) siguiendo la metodología del Joanna Briggs Institute (JBI) y reportada conforme a la extensión PRISMA-ScR, que mapea de forma sistemática cómo la literatura emergente mide la presencia, la visibilidad y la citación de fuentes y marcas en los motores generativos.
«Por espacio de casi veinte años, la presencia online se evaluaba mediante un criterio muy específico: figurar (y recibir clics) en un repertorio de búsquedas. Actualmente, el consumidor ya no se topa con diez vínculos azules; en su lugar, obtiene una contestación condensada que agrupa y reelabora múltiples procedencias, mencionándolas de manera fragmentaria o asimétrica. La cuestión fundamental ha dejado de centrarse en si nuestro enlace sobresale y es accionado, transformándose en averiguar si nuestra información figura explícitamente en la solución que el internauta consume de verdad», señala Néstor Romero, investigador firmante de la investigación y COO de Centria Group.
Del clic a la respuesta: por qué las métricas del SEO dejan de servir
El texto arranca a partir de una premisa que la propia muestra analizada corrobora mediante datos empíricos: las referencias empleadas por una herramienta conversacional coinciden escasamente con los resultados orgánicos del buscador convencional, al tiempo que los criterios de elección difieren entre plataformas. En otras palabras, aparecer en los primeros puestos de Google no garantiza la presencia en un agente conversacional, circunstancia que anula la extrapolación de métricas y exige replantizar las estrategias de medición. A este escenario se une la tendencia de las búsquedas sin clics, impulsada por las síntesis automáticas dentro de los navegadores: gran parte de las dudas de los internautas se satisfacen actualmente sin que accedan a ninguna página web.
«La cuota de citación es la métrica que la práctica profesional trata como central, y en la literatura académica está formalizada en un único estudio. Esa brecha entre industria y academia es en sí misma un hallazgo», dijo Néstor Romero.
Las cinco preguntas de investigación y sus respuestas
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RQ |
Pregunta |
Respuesta del estudio |
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RQ1 |
¿Qué familias de métricas se emplean? |
Se utilizan siete conjuntos parcialmente coincidentes —menciones o citas, relevancia o ubicación, impacto o alcance, posición en listados, consistencia, tono o enfoque, y porcentaje de citación— carentes de un esquema unificador común. |
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RQ2 |
¿Sobre qué unidad de análisis se operacionalizan? |
Falta unanimidad: el objeto de estudio transita desde la dirección o fuente web —heredada directamente del SEO— hasta la firma o entidad, el archivo, el artículo y, en las investigaciones más actuales, el recorrido de navegación de los agentes. Aquellas investigaciones con objetos diferentes carecen de comparabilidad directa. |
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RQ3 |
¿Cómo se controla la variabilidad estocástica de los motores? |
Únicamente una fracción menor implementa réplicas o cálculos formales del azar. La gran mayoría recurre a una única consulta o limita un periodo de tiempo, omitiendo la medición de la incertidumbre. |
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RQ4 |
¿Qué evidencia de fiabilidad y validez se reporta? |
Ninguna investigación del conjunto somete su herramienta a comprobación psicométrica. Se observan supervisiones periféricas y fragmentarias (constancia, precisión en la fuente, contraste metodológico, solidez ante alteraciones). La consistencia entre evaluadores rara vez se documenta. |
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RQ5 |
¿Existe un instrumento integrado y validado de presencia generativa? |
Negativo. Las pruebas estándar miden el rendimiento de estrategias o variaciones de posición, mas no la consistencia teórica de un indicador; las investigaciones iniciales desarrollan mediciones prácticas pero fragmentadas y carentes de fiabilidad comprobada. |
Cómo se hizo: cuatro rutas de búsqueda y una política explícita de preprints
Cuatro vías complementarias integraron la búsqueda, ideadas para contrarrestar los puntos débiles de cada método: un sistema de hallazgo impulsado por inteligencia artificial, búsquedas multilingües y replicables en OpenAlex, seguimiento de referencias mediante nodos clave y comprobación en una plataforma indexada (Web of Science; Scopus no estuvo disponible). Una vez eliminados los duplicados por DOI —evitando el título debido a los frecuentes conflictos entre denominaciones genéricas dentro de esta disciplina—, dos evaluadores filtraron los registros analizando los resúmenes de manera autónoma, logrando acuerdos consensuados ante cualquier desacuerdo. Treinta y seis informes completos fueron valorados, seleccionándose veintitrés investigaciones principales, además de un par de revisiones catalogadas de forma independiente a modo de sustento teórico.
«Buena parte del conocimiento generado en español sobre esta materia no llega a los circuitos internacionales. Recuperarlo no es una cuestión de exhaustividad: revela un sesgo lingüístico latente en el campo», recalcó Néstor Romero.
Siete grupos de indicadores y ningún modelo que los unifique
El mapeo reconoce siete agrupaciones de indicadores que se superponen parcialmente —aparición o mención, visibilidad o emplazamiento, asimilación o peso, posicionamiento en listados, consistencia, tono o enfoque y porción de menciones— y que operan careciendo de un estándar unificador común. Asimismo, la investigación subraya que el límite conceptual más fructífero de esta disciplina radica en la diferenciación entre la citación, entendida como la selección de una fuente, y la asimilación, definida como la integración real de sus contenidos dentro del texto resultante; esto representa una escisión en un par de niveles de aquello que anteriormente se evaluaba de forma binaria.
El foco analítico se desplaza: de la URL hacia la marca y el recorrido de los agentes
No existe acuerdo universal acerca de lo que se mide con precisión. El corpus muestra una evolución constante que parte de la fuente o la URL —como legado tradicional del SEO— y avanza hacia la marca o entidad, el documento, el artículo y, en las investigaciones más recientes, alcanza unidades de categoría superior como el recorrido de navegación de los agentes. Dicho cambio pone de manifiesto la transformación de la cuestión analítica, aunque esto conlleva un precio: las investigaciones basadas en unidades diversas no resultan directamente equiparables, lo cual imposibilita la ejecución de un metaanálisis.
Clasificación de los datos probatorios accesibles
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Grado de evidencia |
Casos de estudio |
Relevancia en el corpus |
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Benchmark de evaluación |
GEO-Bench (Nimase et al., 2026); SAGEO Arena (Kim et al., 2026); E-GEO (Bagga et al., 2025); C-SEO Bench (Puerto et al., 2025) |
Predominante |
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Medición primaria (motores reales) |
How to Dominate (Chen et al., 2025); Strategic GEO (Khedekar y Bansal, 2026); Quintana-Gómez (2026) |
Escasa |
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Estudio aplicado / comercial |
GEO at Scale (Kumar, 2026); Brand Notability UK (Oruesagasti, 2026) |
Reducida |
Fuente: Romero-Ramos et al. (2026), Tabla 3 del manuscrito original. Versión propia.
La IA no siempre contesta lo mismo, y prácticamente nadie lo evalúa
Debido a que los motores generativos funcionan de manera estocástica, son capaces de arrojar contestaciones diferentes frente a una idónea consulta idéntica. Por consiguiente, lograr una evaluación confiable demanda replicar las mediciones o representar formalmente la incertidumbre. Pese a ello, tan solo una minoría de las investigaciones adopta este enfoque de modo metódico. Entre los pocos que lo implementan sobresalen proyectos que realizan cinco corridas por cada consulta, que efectúan doscientos exámenes junto con permutaciones de orden, que llevan a cabo análisis de sensibilidad orientados al idioma y a las paráfrasis, o bien aquellos que abordan la visibilidad en calidad de distribución en vez de un número estático. El resto de los trabajos, en su mayor parte, confía en una sola ejecución.
«Una medición de una sola ejecución es, en este dominio, epistemológicamente frágil. Cualquier instrumento robusto tiene que incorporar la repetición y la modelización de la incertidumbre como requisito, no como un refinamiento opcional», señala Romero.
El descubrimiento principal: un campo que abarca demasiado pero certifica muy poco
El hallazgo definitivo del análisis indica que ningún artículo del corpus somete su herramienta de medición a un proceso de validación psicométrica rigurosa. En su lugar, se implementan revisiones accesorias y fragmentadas (como índices de estabilidad, certeza en la atribución, contraste metodológico por diseño o solidez frente al orden), mientras que la concordancia entre evaluadores, que constituye una condición elemental para cualquier instrumento, rara vez se documenta. Por otra parte, la validez, cuando se defiende, se apoya en la consistencia interna de referencias diseñadas específicamente para la ocasión en lugar de apoyarse en atributos de medición propiamente dichos. De este modo, se desprende la premisa fundamental del mapeo: todavía carecemos de un mecanismo unificado y contrastado capaz de cuantificar la huella generativa de marca.
Criterios de elegibilidad
| Criterio | Inclusión | Exclusión |
| Foco | Medición u operacionalización de presencia, visibilidad, citación o influencia en motores generativos | SEO clásico, diseño generativo (CAD), GAN, sistemas de recomendación u otros usos ajenos al dominio |
| Ventana temporal | 2023-2026 (campo born-digital) | Anterior a 2023 |
| Idioma | Español e inglés | Otros idiomas sin traducción disponible |
| Tipo | Estudio primario de medición, benchmark de evaluación o estudio aplicado con métricas | Editoriales, artículos de opinión, contenido promocional |
| Estatus | Preprints admitidos bajo política de sensibilidad | Literatura gris autopublicada sin control editorial |
Fuente: Romero-Ramos et al. (2026), Tabla 1 del artículo original. Traducción propia.
«Encontramos un campo que mide mucho y valida poco. Lo que falta no son ideas de medición, que abundan: lo que falta es validez de constructo y fiabilidad documentada. Y conviene decirlo con precisión, porque confundir un benchmark con un instrumento validado infla la aparente madurez metodológica del campo. Ese vacío es, exactamente, la oportunidad científica», afirma Néstor Romero.
Una distancia considerable entre la praxis profesional y la academia
El artículo documenta una discrepancia notable entre aquello que la industria prioriza y lo que la investigación científica ha consolidado. La cuota de citación (citation share) —un indicador al que el sector otorga un valor determinante y presupone como una opción idónea para la validez convergente— se reduce, en la práctica, a un único estudio formalizado. Por otra parte, las categorías de sentimiento y encuadre muestran una escasez similar, a pesar de que el análisis de mayor envergadura dentro del corpus, el cual evalúa más de cien marcas, las señala como los indicios más volátiles de todo el conjunto.
«a visibilidad en Google no predice la visibilidad en un asistente generativo. Eso invalida la transferencia directa de indicadores y obliga a repensar qué medimos y cómo».
«La visibilidad generativa es manipulable, y eso traslada a la medición un requisito que normalmente no se le exige: la robustez frente a la manipulación como propiedad del instrumento».
La ciencia en español, invisible: una lección metodológica
Asimismo, este análisis arroja una aportación metodológica de suma relevancia para los investigadores de habla hispana. Hay un corpus de estudios en español, divulgado en publicaciones de Documentación y Biblioteconomía, que examina la exposición ante la inteligencia artificial generativa desde perspectivas diversas —tales como la inestabilidad de las marcas dentro de las sugerencias turísticas elaboradas por IA, o bien el ajuste de los repositorios académicos para facilitar su indexación por parte de plataformas generativas—, aspectos que los textos anglosajones hegemónicos suelen soslayar. Su rescate únicamente se logró por medio de consultas en varios idiomas, lo cual pone de manifiesto un sesgo idiomático subyacente en esta disciplina.
A ello se suma una segunda lección del propio proceso: la verificación en una base indexada aportó 360 registros brutos, de los que se revisaron los 136 en acceso abierto, en su mayoría ruido temático por colisión de términos, y no incorporó ningún estudio de medición elegible nuevo. El campo es, en definitiva, preprint-first y está infracubierto por la indexación tradicional: el 64 % del corpus candidato se difunde a través de arXiv o SSRN y el 98 % carece de cuartil indexado.
«Este resultado lo reportamos como hallazgo metodológico y no como una limitación escondida. En un campo born-digital, la revista no funciona como indicador de calidad, y las herramientas de descubrimiento asistidas por IA tienden a infracubrir precisamente la evidencia revisada por pares y los benchmarks más relevantes. Hay que complementarlas con rastreo de citas y fuentes reproducibles», explica el investigador.
Proceso de elección de estudios (PRISMA-ScR, dos ramas)
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Fase |
Resultado |
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Rama de descubrimiento (Consensus) |
Se identificaron 70 registros; 23 se descartaron antes del filtrado (duplicados por DOI, depuración y falsos positivos debidos a colisión de siglas); 47 se sometieron a cribado por resumen; 26 se desecharon; 21 avanzaron a texto completo |
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Rama de otros métodos |
Se sumaron 18 registros adicionales (mediante rastreo de citas, OpenAlex y comprobación en base indexada); se obtuvieron 15 candidatos para análisis de texto completo |
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Verificación en Web of Science |
Arrojó 360 registros brutos; se revisaron 136 (por acceso abierto); no se halló ningún estudio de medición elegible nuevo |
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Evaluación a texto completo |
Se analizaron 36 informes; 13 se descartaron por quedar fuera del alcance o carecer de medición directa de la presencia |
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Inclusión final |
Se integraron 23 investigaciones primarias en la síntesis, además de 2 revisiones incorporadas como marco conceptual |
Fuente: elaboración propia a partir de la Figura 1 y del apartado «Selection process» de Romero-Ramos et al. (2026). Los autores detallan que las cifras correspondientes a la identificación y el cribado son definitivas, mientras que aquellas relativas a la evaluación del texto íntegro y la incorporación siguen siendo provisionales.
La visibilidad generativa se puede manipular
Una parte de las investigaciones analizadas evidencia que la presencia en motores generativos resulta alterable mediante tácticas adversarias, ya sea a través de técnicas de manipulación del posicionamiento en buscadores conversacionales o por medio de una optimización discreta de prompts. La investigación traslada dicha conclusión al ámbito de la métrica: la solidez ante cualquier alteración tendría que integrarse entre las cualidades indispensables de cualquier herramienta de visibilidad.
«Un benchmark evalúa si una táctica funciona o si un ítem cambia de rango; no si una métrica mide válidamente un constructo. Confundir los dos niveles infla la madurez aparente del campo».
«Una medición de una sola ejecución es, en este dominio, epistemológicamente frágil: los motores generativos pueden responder distinto a la misma pregunta».
Qué viene ahora: del diagnóstico al instrumento
Los creadores del estudio deducen que el déficit hallado, concretamente en la fiabilidad documentada y en la validez de constructo, representa el hueco idóneo que legitima la creación y validación formal de un indicador propio centrado en la presencia generativa. Del mismo modo, consideran esta labor como el paso lógico que sucede al artículo difundido, descartando que se trate de un hecho ya comprobado. Precisamente, este es el camino que el grupo investiga en la etapa venidera.
«Nuestro objetivo es pasar del diagnóstico a la herramienta: construir y validar un índice que cualquier organización, del tamaño que sea, pueda usar para saber con base científica qué presencia tiene su marca cuando la inteligencia artificial responde por ella», adelanta Néstor Romero.
Restricciones expuestas por los investigadores
El texto deja claros sus propios confines: la fragilidad de los datos en una disciplina tan novísima y dominada por preprints, lo cual vuelve provisorias las deducciones; la imposibilidad de replicar el trayecto de hallazgo originario —contrarrestada, si bien no suprimida, mediante OpenAlex, el seguimiento de citas y el cotejo indexado—; el acotado radio idiomático al inglés y al castellano junto con la carencia de validación en Scopus debido a la ausencia de convenios universitarios; un etiquetado efectuado en parte sobre los resúmenes, con métricas de admisión sujetas a revisión; el riesgo de incurrir en circularidad, puesto que múltiples investigaciones utilizan inteligencias artificiales evaluadoras de su propia evaluación; y la caducidad temporal que afecta a cualquier radiografía de un ámbito sustentado en herramientas propietarias en mutación permanente.
Estas restricciones resultan esenciales para interpretar correctamente los hallazgos y dimensionar el alcance de las pruebas existentes. Si deseas profundizar en la metodología, las cifras examinadas y las conclusiones del estudio, descarga el informe completo «La banca panameña ante la inteligencia artificial».

